
La caries rampante se produce cuando los padres dan el biberón o el chupete a los niños mojando la tetina en azúcar, para que duerman y se relajen.
Ésta era una práctica muy común hace algunos años, y aunque actualmente se realiza en menor medida, sigue produciéndose, con unas consecuencias que pueden desencadenar severos problemas de salud, como es el caso de la caries rampante. “La caries rampante tiene un efecto fulminante. En dos semanas puede acabar con los dientes. Suele producirse entre los 4 y los 8 años”
Poner a los niños azúcares en las tetinas de biberones y chupetes puede ser un recurso muy efectivo para tranquilizar a los pequeños, pero también puede resultar muy dañino para los menores, ya que este mismo azúcar, queda impregnado en los dientes dejando que las bacterias actúen tranquilamente, provocando la caries rampante. Sus efectos son fulminantes y acaba con la dentadura
El niño puede llegar a perder todas sus piezas dentales, además de provocar en los menores infecciones de garganta y abscesos en encías.
Todos estos problemas pueden derivar también en problemas digestivos graves. Otro gran problema es que los residuos que quedan en la boca del niño pueden mantenerse en la raíz de los dientes de leche y provocar así la desviación de los brotes dentales definitivos. “Sería estupendo decir que tiene una solución, sin embargo, su tratamiento es muy difícil, ya que la única opción es la de extraer las piezas dentales”Fomentar los hábitos de higiene desde muy pequeños
Es por esto por lo que los especialistas inciden en la importancia de acabar con estos malos hábitos y fomentar los positivos, como es la higiene dental desde que comienzan a salir los primeros dientes, enseñando poco a poco a los pequeños a usar el cepillo de dientes y a convertirlo en una más de sus rutinas. Cuidar la higiene dental de los niños resulta muy importante para evitar problemas en un futuro, teniendo en cuenta además, como comentábamos antes, que las infecciones y problemas de higiene bucal pueden tener muchas consecuencias para la salud general de los niños. Lo que debe quedar claro es que el azúcar es el máximo enemigo de los dientes y, por tanto, ha de evitarse en lo posible el contacto con ellos, especialmente si no son azúcares naturales, como pueden ser los de la fruta.
Colocar azúcar en las tetinas de los chupetes y los biberones puede ser un recurso sumamente efectivo para que los pequeños se calmen, pero lo que muchos padres no saben es que puede resultar sumamente dañino en los menores, dado que el azúcar queda impregnado en los dientes dejando que las bacterias actúen tranquilamente destruyendo el esmalte y provocando la caries rampante, que genera muchisimo dolor bucal, además de infecciones de garganta, abscesos en las encías, problemas digestivos y la pérdida inclusive de piezas dentales definitivas en un futuro.
Para prevenir la caries rampante en los niños primeramente hay que evitar colocar entonces azúcar en sus elementos, dado que el problema viene en base a que el azucar que queda en la boca del niño puede mantenerse en la raíz de los dientes de leche, y provocar asi la desviación de los brotes dentales definitivos. Una vez presentado el problema la solución no es sencilla, ya que el tratamiento consiste unicamente en la extracción de las piezas dentales, por lo que el niño puede perder sus dientes además de sufris mucho en el proceso.
Para prevenir la caries rampante entonces hay que evitar estos malos habitos, fomentando en cambio los positivos que apuntan a una buena higiene dental que debe aplicarse desde la aparición de los primeros dientes de leche, para luego ir desarrollando en el niño la conciencia de usar el cepillo de dientes de manera rutinaria día a día, evitando así estos serios problemas dentales.
No hay comentarios:
Publicar un comentario