lunes, 7 de noviembre de 2011

Odontología en la tercera edad




La estomatología geriátrica aborda todo aquello relacionado con afecciones bucales, condiciones crónicas y plan terapéutico; entidades estas que pueden ser más comunes en la edad avanzada y generar mayores complicaciones para la práctica dental, dada por el cambio en el estado de la salud bucal y en las actitudes del anciano, que algunas veces provocan efectos determinantes sobre dicha salud.
El programa del adulto mayor de la Organización Panamericana de la Salud ha desarrollado la estrategia de motivar a los odontólogos sobre la atención primaria en ese campo.
El cuidado estomatológico a la tercera edad en este momento ha tomado sumo interés y se le está dedicando mayor tiempo.
Para la atención a estos pacientes, el odontólogo debe tener un profundo conocimiento de los aspectos biológicos, por la sensible disminución de los mecanismos de adaptación y regeneración hística.
Los individuos de edad avanzada requieren un enfoque diferente, tratamientos modificados y conocimiento de cómo los cambios hísticos dependientes de la vejez afectan los servicios de sanidad bucal.
Muchos de estos cambios, que en un tiempo se consideraron naturales y asociados con la vejez, en realidad son procesos patológicos específicos.
El dentista y el médico no pueden alterar los efectos de la edad, pero sí ayudar al paciente a ajustarse a los cambios físicos que se producen en su organismo.
En la salud general del anciano, influye mucho la cavidad bucal, ya que ésta tiene utilidad en el lenguaje, en la masticación y apariencia física, y por ende, en su autoestima. 7
El odontólogo debe discernir si las quejas del anciano obedecen a transformaciones naturales o se deben a procesos patológicos debidos a: desnutrición, problemas endocrinos, etcétera.
Tiene particular importancia en el individuo de edad avanzada un inventario y una estimación cuidadosa y detallada del estado de salud. La historia clínica y examen incluirán las enfermedades pretéritas y actuales, y las experiencias dentales sufridas.
Resulta vital conocer la naturaleza exacta de todos los medicamentos que está tomando; datos que deben considerarse al plantear el tratamiento.
Además se debe prestar particular atención al examen de los ganglios linfáticos, suelo de la boca, lengua y orofaringe.
También la transformación creciente de los huesos del anciano debe tenerse presente al interpretar las radiografías.
Entre algunas de las principales enfermedades sistémicas que pueden tener efectos locales en la boca, figuran:
Diabetes: Aproximadamente la padece entre el 15 - 20 % de la población mayor de 65 años y por orden de prevalencia es la sexta enfermedad crónica más frecuente. Los diabéticos que no están compensados tienen más afecciones severas de la cavidad bucal; en tanto que los compensados tienen la misma frecuencia que los no diabéticos. 7
La manifestación más común en los diabéticos es la enfermedad periodontal. Parece que tiene relación directa con la alteración en la función de los neutrófilos. 7
Enfermedades hepáticas crónicas y cirrosis
Las enfermedades hepáticas representan la novena causa de muerte en la población de 65 a 74 años. Los ancianos son susceptibles de presentar obstrucciones del tracto biliar. Existe una disminución del gusto y del olfato en los pacientes con cirrosis hepática, que puede influir en la nutrición de éstos. En la cirrosis alcohólica se ha descrito disfunción de la glándula parótida.
La disminución de los factores hemostáticos y la mala absorción de vitamina R, producen prolongación del tiempo de protrombina y del tiempo parcial de tromboplastina, que ocasiona hemorragias con facilidad tras procedimientos quirúrgicos, o con la presencia de gingivitis y enfermedades periodontales. 7
Artritis
La degeneración articular puede producir un dolor único bilateral directamente sobre el cóndilo, que disminuye el rango articular de movimiento y provoca dolor a la masticación. Se recomienda un manejo conservador y tratamiento para el dolor.
Debemos tener también en cuenta su estado nutricional; inicialmente se planteaba la alta prevalencia de edéntulos en este grupo poblacional, lo que ocasiona una disminución en su capacidad masticatoria que repercute en un estado nutricional no adecuado; razón por la cual es importante restablecer la capacidad masticatoria, para compensar el bajo funcionamiento del tubo digestivo.
Existen barreras en la atención odontológica de los mayores de 60 años.
Las especiales barreras que se presentan en este grupo poblacional incluyen limitaciones personales (Ej: estereotipo del envejecimiento), físicos (incapacidad), psíquicos (enfermedades mentales), sociales (factores económicos) y la profesión dental.
Algunos estudios señalan deficiencias, entre ellas la falta de comunicación entre el profesional dental y el anciano. En datos observados en nuestros estudios los ancianos aseguran haber recibido información sobre la salud bucodental a través de la televisión (47-58,3 %) y la radio (29,5-40,9 %).
Resalta la necesidad de desarrollar un trabajo divulgativo sobre los problemas estomatológicos, por lo que el quehacer del estomatólogo es deficiente.
Cuando analizamos el concepto de salud en la tercera edad, éste varía con respecto al concepto de salud general, la salud en la tercera edad se define como salud funcional y es la que permite que el individuo viva a plenitud de acuerdo con sus posibilidades y capacidad.
Si cumple sus propias expectativas, esa persona está viviendo de forma saludable; por lo tanto la salud oral forma parte esencial de la salud en general y calidad de vida de los ancianos.

La sinusitis y sus complicaciones





El seno maxilar o antro de Highmore comienza a desarrollarse a las doce semanas de vida intrauterina.
Al nacimiento, el maxilar superior esta ocupado por los gérmenes dentarios y a los cuatro o cinco meses ya es visible radiográficamente.
En gran parte este crecimiento se debe a la neumatización de los al-veolos maxilares una vez que erupcionan los dientes permanentes.
El crecimiento hacia abajo del seno maxilar deja al orificio de drenaje en una posición más alta que el suelo del seno, lo que es desfavorable para el drenaje gravitacional del mismo. La relación de los dientes maxilares superiores con el seno varía de acuerdo con el tamaño del seno y con el grado de neumatización del proceso alveolar, así como con la edad y el estado de preservación de la dentición.
Las raíces del primer y segundo molar son las que más comúnmente se encuentran en proximidad con el seno maxilar, seguido de las raíces de los premolares.
Normalmente las raíces se separan del seno por una capa ósea de espesor variable, pero en ocasiones pueden estar separadas únicamente por la mucosa
De este modo es fácil entender que la infección periapical o la infección periodontal de los molares superiores pueden extenderse y afectar al seno maxilar.El seno maxilar se encuentra revestido por una mucosa constitui-da, a su vez, por un epitelio cilíndrico ciliado seudoestra-tificado ("epitelio respiratorio") que contiene células secretoras de moco caliciformes interpuestas.
Este epitelio descansa sobre una fina lámina propia de tejido conectivo laxo y fibras elásticas, que se continúa con el periostio subyacente.
Cada célula epitelial tiene unos doscientos cilios móviles que producen un movimiento ondulante regular y sincrónico propulsando el moco y las partículas adheridas hacia el orificio y a través de este a la cavidad nasal.
La mucosa del seno maxilar tiene una gran capacidad regenerativa, de tal modo que se puede regenerar el epitelio ciliado con una función normal incluso tras la extirpación quirúrgica completa del revestimiento.
La típica triada sintomática en la sinusitis es: congestión u obstrucción nasal, secreción nasal patoló-gica y cefalea.
Los pacientes también pueden referir otros síntomas como faringitis, dolor ocular, odontalgia, halitosis, mal gusto, etc.

Los dientes posteriores y el seno se encuentran tan próximos que no es sorprendente que los signos y síntomas de ambos se confundan.

El dolor de la sinusitis puede ser intermitente o constante y variar dependiendo de la posición. En la sinusitis maxilar existen formas agudas y formas crónicas.

Las formas crónicas son menos frecuentes y pueden ser casi asintomáticas. Contrariamente a lo que se pensaba antes, en los senos maxilares aparentemente sanos se pueden encontrar tanto bacterias aerobias como anaerobias, similares a las especies encontradas en la sinusitis.
Las dos especies más comúnmente aisladas en las sinusitis agudas y sinusitis crónicas son el Haemophilus influenzae y el Streptococcus pneumoniae.
El Haemophilus influenzae se encuentra más a menudo en las sinusitis agudas de los niños. Por el contrario, en las formas crónicas predominan los gérmenes anaerobios.




La nutrición y sus dientes





Durante muchos años, el objetivo principal de la salud bucal fue prevenir las caries dentales en los niños, enfatizando las influencias que tenía la dieta en la formación de las caries.
Sin embargo, en la actualidad, la prevención centra su atención en el flúor, la utilización de selladores, la frecuencia de la alimentación y una buena higiene bucal.
A medida que evolucionó la ciencia, algunos alimentos específicos dejaron de ser acusados como los principales factores en la formación de caries.
Sin embargo, los patrones de alimentación y las opciones de alimentos pueden ser factores importantes en la formación de caries.
Todo lo que se come pasa por la boca, donde los hidratos de carbono pueden ser utilizados por las bacterias de la placa dental para producir ácidos capaces de dañar el esmalte dental.
La placa es un depósito casi invisible de bacterias y de los subproductos que constantemente se forman en los dientes de todas las personas.
La placa retiene los ácidos en los dientes. Después de varios ataques similares, el esmalte dental puede romperse, formando una caries.
Los factores que intervienen en la acumulación de placa bacteriana o en la producción de ácidos incluyen:
La frecuencia de las comidas.

Cada vez que se consumen alimentos que contienen hidratos de carbono, se liberan ácidos que atacan los dientes durante aproximadamente 20 a 40 minutos.
Cuánto mayor sea la frecuencia de las comidas, mayores serán las oportunidades de producción de los ácidos.
Características de los alimentos.
Algunos alimentos suelen trabarse o pegarse a los dientes.

Aunque se pueda pensar que no son pegajosos, los almidones cocidos, como por ejemplo, las papas fritas o galletas saladas son los primeros de la lista de alimentos pegajosos, situados más arriba que las barras de dulce y los caramelos masticables.Las características de los alimentos son los que determinan la cantidad de tiempo que permanecen en la boca.
Los alimentos que tardan mucho en disolverse, como las galletas y barras de granola, están en contacto con los dientes durante más tiempo, por lo que los ácidos también disponen de más tiempo para dañar el esmalte dental.
Esto es totalmente opuesto a lo que sucede con los alimentos que se disuelven rápidamente, como por ejemplo, los dulces de gelatina y los caramelos masticables.
El hecho de que el alimento sea ingerido como parte de una comida o no. La producción de saliva aumenta durante una comida para ayudar a neutralizar la producción de ácidos y despejar la comida de la boca.
Los almidones también pueden causar caries.
Todos los almidones—el pan, las galletas saladas, pasando por los azúcares de la fruta, la leche, la miel, la melaza, los endulzantes de maíz y el azúcar refinado—pueden producir los ácidos que dañan los dientes.

Recomendaciones para los portadores de prótesis total o removible



A la hora de llevar por primera vez una prótesis en boca, el paciente se encuentra, además de con la dificultad de acostumbrarse a su nueva situación oral, con el desconocimiento de los pasos necesarios para su cuidado e higiene. Y tan importante como reponer los dientes perdidos es mantener la prótesis en perfecto estado, por lo que este apartado puede resultar de gran interés para el paciente portador de la misma. Pero no todas las prótesis necesitan los mismos cuidados, y por ello las agruparemos en distintos apartados.Prótesis total removibleEs aquella que el paciente puede quitarse y ponerse él mismo y que repone todos los dientes de una arcada. Las recomendaciones para su mantenimiento son las siguientes:Limpiar la prótesis después de cada comida o al menos enjuagarla bajo el grifo y limpiarla adecuadamente por la noche. Para ello se utilizará un cepillo con cerdas en ambos lados y un jabón neutro, es decir, gel de ducha o manos, utilizando el lado con menos cerdas para las partes más estrechas y de difícil acceso. Para evitar fracturas si se escurre la prótesis, es recomendable poner agua en la pila para amortiguar la caída. Sumergir la prótesis en una solución desinfectante durante aproximadamente quince minutos una vez por semana: antisépticos bucales comerciales, lejía al 1-2% o lejía con agentes descalcificantes, vinagre. Se recomienda retirar la prótesis de la boca unas 6-8 horas al día para el adecuado descanso y oxigenación de las mucosas, sobre todo si existen antecedentes de apretamiento de los dientes. Durante este tiempo la prótesis debe conservarse en un medio húmedo, pero no sumergida en agua, sino sobre una servilleta mojada dentro de una caja. Prótesis fijaEs la que el paciente no puede retirar de la boca, sino que va cementada a los dientes tallados, es decir, reducidos en espesor y altura. Su limpieza consiste en el cepillado de todas las coronas o puentes con cepillo dental y pasta dentífrica. Para el póntico (funda que sustituye al diente o dientes ausentes) se utiliza además una seda dental especial llamada Super-floss que se pasará entre el póntico y la encía de dentro a fuera o viceversa, facilitando así su limpieza y evitando la acumulación de restos alimenticios.Si se detecta algún cambio en la prótesis debe consultar con el odontólogo sin demora.De todas maneras, se aconseja un control periódico de la misma a intervalos de tiempo regulares para tener un control de las caries y enfermedad periodontal, y así poder efectuar un diagnóstico precoz.Prótesis parcial removibleEs aquella que puede ser retirada por el paciente, es decir, que no va cementada en boca, pero no repone todos los dientes de una arcada como la prótesis total removible, sino algunos de ellos.La longevidad de la misma dependerá tanto del paciente (grado de higiene, asistencia a revisiones, etc.) como del odontólogo (valoración periódica de tejidos duros y blandos y de la adaptación y estabilidad de la prótesis).El paciente debe tener claros unos puntos en cuanto a inserción y desinserción de la prótesis. Para ponérsela se debe coger con ambas manos, se lleva al lugar que le corresponde y se coloca en su posición final, pero jamás mordiendo con los dientes antagonistas para así evitar deformaciones. Para quitársela se toman los ganchos con los dedos pulgares, y con los índices se levanta, siguiendo la trayectoria correcta.Con el paso del tiempo se manifiestan cambios orales y problemas que necesitan un reajuste, un rebasado (aplicación de una capa de resina en la cara interna de la prótesis) o una reparación para que la prótesis siga cumpliendo su misión, tanto si hablamos de la prótesis parcial removible como de la prótesis total removible. Estas situaciones que requieren corregir la prótesis son: la edad, la variación de peso, el desgaste de las superficies masticatorias, la reabsorción de la cresta ósea, la pérdida o extracción de algún diente, fracturas de la prótesis, desajustes de la prótesis con anclajes, etc.Las pautas de higiene de este tipo de prótesis son exactamente iguales que para la prótesis total removible. En cuanto a su uso durante el sueño diremos que se puede dormir con la prótesis puesta o no, según la comodidad del propio paciente

Anestesia en odontologia



El control del dolor, debe ser la labor principal dentro de la práctica odontológica, a pesar de su importancia, es de frecuente descuido; un buen número de pacientes rehuyen la consulta por miedo al dolor.
El profesionista en el área de la salud no es muy bien aceptado por la comunidad porque significamos dolor, pero al que nos tienen más miedo es a los odontólogos, por experiencias vividas, por leyendas antañas, por sensibilidad propia, temor, dolor, etc.
Las causas son muchas, el ser tratados en vivo y a todo color, el sillón dental es angustiante, el ruido de nuestros aparatos y sobre todo por la anestesia (la inyección, el piquetito) que aplicamos para poder realizar nuestros tratamientos.
Para colocar la anestesia, tal pareciera que es cuestión de rutina, es una etapa de tratamiento muy importante que para aplicarla le antecede todo un interrogatorio de salud, antecedentes y enfermedades presentes.
Tipo de medicamentos que está ingiriendo y si usted no está enterado que padece algún problema, aunamos este interrogatorio con la toma de presión arterial, si usted manifiesta alguna alteración nosotros tomamos la decisión, de atenderlo o no, esto es de vital importancia.
Así mismo es el estado ansioso en el que se presentan, ya que esto influirá a la variación de reacción de la anestesia colocada, o no hace efecto, o no la asimila.
Existen anestésicos más adecuados para determinados pacientes que para otros.
La selección del anestésico ideal para una u otra situación es un paso extremadamente importante dentro del tratamiento del paciente, y es fundamental un examen de este individuo en la búsqueda de información sobre su historial odontológico y médico permitiendo al dentista diferenciar entre pacientes y sus características.
El anestésico es un medicamento.
La indicación de uno u otro debe estar fundamentada en los conocimientos científicos profundos dada la responsabilidad y el riesgo que su prescripción implica para la salud de los pacientes,
Es muy delicado el que personas no preparadas lo apliquen ya que tienen que tener todos los conocimiento y condiciones precisas para cualquier emergencia dentro del consultorio para su aplicación.
La anestesia, la colocamos para efectuar un bloqueo de los impulsos nerviosos, de forma temporal, con el objetivo de impedir la percepción de los estímulos dolorosos.
Este bloqueo es fundamental para que el dentista pueda realizar adecuadamente los procedimientos pertinentes a su actividad.
En ocasiones preferimos no aplicarla, pero también resulta muy molesto ya que estamos en la incertidumbre de que presente dolor.
El dolor representa un instinto de defensa presente en la mayoría de los organismos vivos.
El dolor es una señal de alerta de algo que no debe persistir, o sobre lo que hay que tomar una decisión.
Por ejemplo cuando tocamos un objeto muy caliente, enseguida está el reflejo de alejar la mano.
Este reflejo hace que nos protejamos, evitando un daño mayor.
Cuando sentimos una reacción no esperada, un dolor, brincamos y ustedes sienten horrible, pero nosotros al estar tan atentos a sus reacciones parecemos cables unidos ya que nosotros también sentimos reacción de sorpresa a su dolor.
Con orgullo les diré que el manejo y perfeccionamiento de los anestésicos son históricos en nuestra profesión: Horace Wells, odontólogo, en 1897 fue el precursor del uso de la anestesia general.
La técnica, la solución anestésica y el paciente son tres factores independientes y cada uno juega un rol.
Dosis ideal: Es la mínima necesaria para lograr el efecto anestésico deseado, no necesariamente es un cartucho completo con 1.8 ml de solución anestésica, una cantidad mayor a 11 cartuchos pudiera ser riesgosa.
Tipos de anestesia:
Anestesia tópica, sirve primariamente para reducir el dolor de la inyección, es una pomada (por lo general lidocaina) que anestesiará la mucosa en el sitio de la inyección, con sabor agradable, se espera aproximadamente dos a tres minutos para que haga efecto.
Anestesia por infiltración, supraperiostia, subperiostica, regional (dentario), intrapulpar, intraligamentaria, mentoniana, y diferentes tipos de técnicas de colocación.




Alteración en la erupción dentaria





La erupción dental puede también tener alteraciones ya que a lo largo de todo el proceso de intercambio dental ocurren muchos procesos fisiológicos.

La erupción dental puede dividirse en tres tipos de movimientos:
-Movimiento dentario pre-eruptivo:


En este movimiento, el germen dentario (estructura que va convirtiéndose en pieza dental) se mueve a la posición en la que va a empezar a convertirse en un diente.
-Movimiento dentario eruptivo:


En esta fase el diente a lo largo de su crecimiento se mueve hasta su posición funcional de oclusión y mordida.
-Movimiento dentario post-eruptivo:


Ya en esta fase el diente va cambiando lentamente de lugar a medida que crecen los huesos de los maxilares y la mandíbula, para de esta manera no perder su funcionalidad en lo que refiere a la mordida, esto se da principalmente en base a la remodelación ósea.


1. Erupción Prematura:

Ya sean dientes natales (aparecen en el nacimiento) o neonatales (aparecen poco después del nacimiento), por lo general involucra a uno o dos dientes, difícilmente tres, casi siempre los incisivos, pese a que el origen de esta alteración es desconocido todos los casos tienen algo en común.


Las piezas involucradas no son dientes supernumerarios, son dientes deciduos (de leche), son parte de la dotación de dientes temporales y por eso deben ser conservados AMENOS que produzcan molestias.


Las razones por las que se deben conservas es que estos sirven como guía de erupción para los dientes permanentes, de modo que un diente permanente cuyo diente deciduo sobre el fue extraído puede crecer de manera ectopica.
También puede darse le caso de dientes permanentes prematuros, pero esto se da mayormente cuando se perdió un diente temporal.
2. Erupción Tardía:

Es mas rara, se da cuando los dientes permanentes aparecen mucho después de cuando deberían, una causa principal es la fibromatosis gingival


En que la encía tiene mas fibras colágenas de lo normal haciendo que el diente no pueda romperla al erupcionar, otra razón pueden ser las condensaciones óseas y las esclerosis óseas las que son alteraciones del hueso de la mandíbula o el maxilar que hace que este sea mas denso.
3. Dientes Retenidos:Se refiere a dientes que no pueden salir por una barrera física, hueso, otro diente, un aparato protésico o por falta de espacio como se ve en la imagen. 4. Dientes Impactados: Esto habla de dientes que en su desarrollo hacen impacto con otra pieza dental próxima, por lo general esta alteración se da en las terceras, y si el maxilar es demasiado pequeño, en segundas molares. 5. Secuestro de Erupción: Es una pequeña área de hueso muerto y calcificado que aparece en el sitio donde brotara un molar. 6. Diente Ectopico: Es un diente que erupciona fuera de su area anatomica.

La epilepsia y sus implicaciones con las encias




Es una enfermedad crónica del sistema nervioso central que se caracteriza por dos o más crisis paroxísticas espontáneas de diferentes características, originadas por una descarga excesiva de un grupo de células de la corteza cerebral.¿Por qué se produce?Las epilepsias se denominan idiopáticas cuando no se conoce la causa que las produce, demostrándose en muchos casos un factor genético. En las epilepsias sintomáticas, se puede demostrar la causa de la epilepsia que puede ser debida a múltiples factores de tipo malformativo, infeccioso, hemorrágico, tumoral, traumático, etc que puede haberse producido en cualquier época de la vida.¿Cuáles son los síntomas?Existen varios tipos de crisis epilépticas. En primer lugar debemos saber que una sola crisis, lo que se conoce como crisis epiléptica aislada o única no es una epilepsia que, por definición, consiste en 2 o más crisis de características claramente epilépticas. Las crisis son muy variadas tanto en sus características como en su duración. Las ausencias consisten en una parada brusca de la actividad motora y pérdida de la conciencia asociada a mirada fija e inexpresiva que termina en 5-20 segundos y que pueden pasar desapercibidas mientras que las crisis generalizadas tónico-clónicas son episodios de pérdida de conciencia con rigidez de tronco y extremidades, seguida de convulsiones y movimientos sin control que pueden ser de gran violencia, asociados a emisión de orina, mordedura de lengua y salida de espuma por la boca). La duración de las ausencias son de 5- 20 segundos mientras que las convulsiones tónico-clónicas pueden durar varios minutos y seguirse de sueño profundo tanto más duradero cuanto más prolongada y violenta haya sido la convulsión. Entre uno y otro existen diversos tipos de crisis con diferentes características.Los pacientes con epilepsia presentan una serie decaracterísticas clínicas y odontológicas que exigen un manejo específico.Es de gran importancia dejar de lado mitos con respecto a la epilepsia quehacen que muchas personas lo oculten por miedo a ser discriminadas,exponiéndose a riesgos innecesarios.Conocer y compreder lo que les pasa permite mejorar su calidad de vida; se han logrado grandes avances científicos solo resta la disminución de las barreras sociales.Además de los síntomas conocidos como convulsionesrecurrentes y contracciones musculares, la persona afectada puede presentar dolor de cabeza, cambios en el humor o nivel de actividad,mareos, desmayos, confusión y pérdida de la memoria.Muchos casos presentan un "aura", que son sensaciones personales que anuncian queuna convulsión es inminente, y que aparece antes de sufrir una convulsióngeneralizada.En el abordaje odontológico debemos tener en cuenta losf actores que pueden desencadenar una crisis convulsiva y en el tratamiento propiamente dicho es importante la habilidad del profesional y la organización del procedimiento a realizar para evitar complicaciones si se desencadena una crisis.Es importante destacar en estos pacientes la importancia de la prevención y la mayor incidencia de problemas periodontales debido a la medicación.Tratamiento Odontológico.En la atención odontológica de una paciente con epilepsia es importante reconocer laexistencia de factores desencadenantes de las crisis convulsivas que debemos teren en cuenta paraprevenirlas.Factores desencadenantes de las crisis convulsivas:- Supresión del tratamiento antiepiléptico habitual.- Ansiedad y estrés.- Proceso infeccioso intercurrente (proceso febril).- Estados fisiológicos (ciclo menstrual).- Privación del sueño.- Consumo de alcohol o excitantes.- Metabólicas (hiperglucemia o hipoglucemia).- Deshidratación.- Hiperventilación.- Luces intermitentes. Ruidos.- Trastornos gastrointestinales.- Fármacos.Es importante realizar una descripción en la historia clínica de las característicasprincipales de una crisis habitual del paciente (Datos aportados por el mismo paciente o acompañante),conocer la existencia de pródromos o aura, así como posibles factores desencadenantes de las crisis y medicación antiepiléptica (Drogas como: Fenitoina, Carbamacepina, Fenobarbital). Si es necesario se debe realizar interconsulta con neurólogo que atiende al paciente.